Daizan Soriano

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  • en respuesta a: Amitābha, la Tierra Pura y su eco en el budismo Soto Zen #13257
    Daizan Soriano
    Superadministrador

    Muchas gracias, Abel. Desde hace unos meses hemos incorporado este mantra a nuestra práctica diaria, después de zazen de la noche, y la experiencia está siendo muy potente. No lo recitamos exactamente igual que en el vídeo, pero es la versión más cercana que he encontrado en la red.

    Como sabes, también tengo karma de músico, y algo de ello intenté expresar en la tesina que realicé en su día. Te dejo el enlace por si no la conoces y te apetece echarle un vistazo:
    https://www.caminomedio.org/books/budismo-y-vibracion/

    El texto tiene ya sus años. Hace poco intenté actualizarlo, pero de momento no he encontrado el tiempo necesario, así que sigue siendo un proyecto pendiente.

    Saludos.

    en respuesta a: Dudas curso Budismo I #12268
    Daizan Soriano
    Superadministrador

    Hola Mariángeles, muchas gracias por tu mensaje y por compartir tus dudas. Voy a responderte por partes.

    Sobre el contenido del curso

    Respecto a los puntos del Módulo 2 que aparecen vacíos, puede tratarse de un error técnico a mí si me aparecen y ningún otro estudiante ha reportado problemas. Para descartar problemas con tus medios tecnológicos, prueba a acceder desde otro dispositivo o navegador. Si el problema persiste, puedo comunicarlo para que lo revisen. Si nos envías una captura de pantalla, te podremos ayudar mejor.

    Sobre el despertar

    Tu pregunta es muy profunda y esencial en la práctica budista. ¿Cómo saber que no estamos simplemente enredándonos en otra trampa mental?

    El despertar en el budismo no es una idea fija o un estado que se pueda definir fácilmente con conceptos. Más bien, se trata de un proceso de desidentificación con los engaños de la mente y una comprensión directa de la realidad tal como es, sin los filtros del ego, del «yo y lo mío». No es algo que uno “tenga” o “posea”, sino una forma de estar en el mundo con lucidez y sin apego.

    Una pista para diferenciar una verdadera experiencia de despertar de una ensoñación es su impacto en nuestra vida cotidiana. Si una comprensión nos hace más libres, más compasivos, más ecuánimes y menos aferrados a nuestras ideas y emociones, es una señal de que estamos en el camino correcto. Si, por el contrario, nos hace sentirnos especiales, superiores o con más juicios sobre los demás, es una construcción del ego muy alejado del despertar.

    Sobre el renacimiento y la reencarnación

    Aquí hay un punto importante de aclarar: el budismo no habla de reencarnación en el sentido de que un «alma» individual pasa de un cuerpo a otro. En su lugar, se habla de renacimiento, que es más bien una continuidad de causas y condiciones.

    El bodhisattva no «elige» reencarnarse como si fuera un alma que entra en otro cuerpo, sino que su acción, su karma, sigue generando condiciones para que el sufrimiento continúe siendo aliviado. Su motivación es permanecer en este ciclo de existencia (samsara) para ayudar a los demás, en lugar de buscar una liberación individual.

    Entonces, ¿qué significa renacer si no hay un «yo» que transmigra? Según la enseñanza budista, lo que llamamos «yo» no es una entidad fija, sino un conjunto de procesos interdependientes. Cuando alguien muere, los patrones de sus acciones, pensamientos y emociones no desaparecen sin más, sino que generan nuevas condiciones en el flujo de la existencia.

    Para nosotros que provenimos de una cultura completamente diferente es un poco difícil de comprender. Si necesitas más aclaraciones, no dudes en volver a preguntar.

    Sobre los siddhis y las vidas pasadas

    El tema de los siddhis (poderes extraordinarios) es tradicional en el budismo, pero no se consideran el objetivo de la práctica. Se dice que algunas personas pueden recordar vidas pasadas, pero en el budismo zen esto se ve más bien como una metáfora o como una manifestación de una mente profundamente cultivada. No significa necesariamente que haya un «yo» que recuerde vidas pasadas de forma literal.

    En la tradición budista Mahayana, algunas enseñanzas hablan de estos temas de forma simbólica. La idea principal no es tanto si hay o no reencarnación, sino que nuestra vida es parte de un flujo continuo, donde cada acción tiene consecuencias.

    Muchas gracias por tus preguntas, son muy relevantes y muestran que estás abordando el estudio del curso con profundidad y reflexión. Lo más importante en el budismo Soto Zen no es aferrarse a respuestas fijas, sino vivir la práctica con una mente abierta y explorar la experiencia directa. Lo que realmente importa es cómo nos transformamos en el presente a través de la práctica de la atención y la compasión. Este curso nos dota de un marco de conocimiento sobre el budismo para trabajar en esta dirección.

    Si tienes más dudas o quieres que aclare algo más, aquí estoy. 😊

    • Esta respuesta fue modificada hace 11 meses, 2 semanas por Daizan Soriano.
    • Esta respuesta fue modificada hace 11 meses, 2 semanas por Daizan Soriano.
    en respuesta a: Segunda enseñanza Curso de Introducción al Budismo I #12193
    Daizan Soriano
    Superadministrador

    Buen día Elena, te contesto desde mi punto de vista, según lo que he vivido y estudiado.

    En el budismo, cuando hablamos de Anātman, no negamos la experiencia de continuidad o de cierta presencia sutil. Lo que se señala es que esa experiencia no tiene una esencia fija, independiente. En la observación profunda, se puede sentir que lo que llamamos «yo» es una red de procesos en constante cambio.

    «¿qué es eso que sientes, eso que parece no cambiar, que está en ti y en todo?»

    La enseñanza budista nos dice que, aunque no haya un yo inmutable, eso no significa que todo sea un vacío nihilista. La sensación que describes podría ser lo que en la tradición zen llamamos la naturaleza de Buda, que no es un «ser» o una «sustancia», sino la cualidad misma de la existencia despierta. Para Dogen, esta naturaleza no es algo separado, sino que se expresa en cada instante de la práctica y la vida cotidiana.

    En cuanto a la impermanencia, sí, todo fenómeno compuesto es impermanente. Pero el budismo no propone que deba haber «algo permanente» para equilibrar esa verdad. Más bien, lo que llamamos «permanencia» es solo una construcción de la mente. En la experiencia directa de la vacuidad, comprendemos que no hay una base última que permanezca, sino que todo surge en interdependencia. Sin embargo, esta interdependencia no es un vacío frío o una nada absoluta, sino la naturaleza dinámica y libre de todas las cosas.

    En la tradición zen, esta comprensión no es meramente intelectual, sino vivencial. Es en zazen, en la práctica de la atención plena, donde podemos soltar la necesidad de aferrarnos a «algo» permanente. Entonces, la experiencia de ser plenamente este instante, sin separarlo de lo que llamamos impermanencia, se hace más clara. Es como el fluir del agua: no se detiene, pero no carece de forma.

    Es posible que lo que sientes no sea un «algo» que permanece, sino la apertura misma a la experiencia sin apego a la noción de «yo» y «otro». No hay nada que aferrar, pero tampoco hay un vacío frío o desolado. Solo este instante pleno.

    Si estas palabras resuenan o si surge otra pregunta desde tu vivencia, no dudes en compartirla, muchas gracias Elena.

    En gasshō.

    Daizan

    en respuesta a: Efectos adversos de la meditación #12142
    Daizan Soriano
    Superadministrador

    Muchas gracias por comentar Pepe, este es un debate muy importante. Es comprensible que esta reflexión te haya dejado impactado. La meditación, como práctica espiritual, tiene un impacto profundo en nuestro ser, pero como cualquier práctica intensa, también puede traer consigo peligros. La advertencia de la psiquiatra Maribel Rodríguez resalta un punto esencial: la importancia de tener conciencia de estos efectos secundarios para que nuestra práctica no se convierta en un escape, sino en una herramienta que nos ayude realmente a conectar con nosotros mismos de una forma auténtica y equilibrada.

    La relación entre la práctica espiritual y la terapia psicológica es un tema muy importante. Por un lado, la práctica espiritual nos lleva a trascender la identificación con el ego, mientras que la psicología, particularmente las terapias centradas en la consciencia, nos ayuda a desentrañar las capas del ego y a comprender nuestras reacciones emocionales y patrones mentales. Ambas prácticas pueden entrelazarse, pero siempre debe existir un espacio donde el proceso sea manejado de manera consciente y respetuosa con las propias vulnerabilidades.

    De hecho, la práctica meditativa no necesariamente está separada de la psicoterapia; ambas pueden ser complementarias. La meditación puede ayudarnos a observar y entender nuestras estructuras mentales desde un lugar de conciencia y no de juicio, lo cual puede ser muy útil en el contexto terapéutico. Sin embargo, si la meditación no se aborda con la suficiente comprensión de nuestros propios límites, podría potenciar o incluso activar traumas no resueltos o patrones de sufrimiento como señala Maribel.

    La clave es cultivar una práctica de meditación que esté enraizada en una profunda autocomprensión, dentro de un marco que también reconozca la importancia de la salud mental y emocional. En cuanto al ego, la meditación nos ayuda a observar sus movimientos sin identificarnos con ellos, lo que es muy liberador. Pero este proceso de desidentificación con el ego debe hacerse con cuidado, ya que cualquier cambio profundo en nuestra identidad puede generar resistencia o incomodidad en nuestra psique.

    Mi opinión es que psicología y trabajo espiritual pueden y deben estar conectados, aunque cada caso es particular.

    en respuesta a: Primera enseñanza Curso de Introducción al Budismo I #12074
    Daizan Soriano
    Superadministrador

    Queridas Irene y Elena,

    Gracias por compartir vuestras reflexiones con tanta profundidad y honestidad. Es un regalo ver cómo las enseñanzas resuenan en vuestras propias vidas y despiertan nuevas comprensiones.

    Irene, tu intuición sobre el paralelismo entre la vida del Buda y nuestra propia experiencia es un punto clave en la práctica. No se trata solo de conocer la historia de Siddhartha Gautama como algo ajeno a nosotras/os, sino de reconocer que su camino es un reflejo del nuestro. Cada una de nuestras vivencias, cuando las observamos con atención, nos muestra un proceso similar de búsqueda, renuncia, transformación y despertar. También es muy valiosa tu comprensión sobre la motivación del Buda, que no surge solo del sufrimiento sino del amor y la aspiración de liberar a todos los seres. Este giro en la perspectiva cambia radicalmente el sentido de nuestra práctica y nos recuerda que el camino no es solo personal, sino relacional, ese el camino del Bodhisattva.

    Elena, tus preguntas tocan dos aspectos esenciales del camino: la práctica en la vida laica y la relación entre determinación y desapego. Como bien señalas, la renuncia no es solo externa, sino interna; y la vida cotidiana nos ofrece innumerables oportunidades para practicar, aunque la forma sea distinta a la de un monje en un entorno monástico. La cuestión no es cuánto tiempo podemos dedicar formalmente, sino cómo vivimos cada instante con plena presencia. Todo tiene sus pros y sus contras, la vida en un monasterio también tiene sus carencias, cuidado con idealizarla. Respecto a la determinación del Buda, la aparente contradicción con la actitud Mushotoku nos invita a reflexionar sobre la diferencia entre un propósito rígido, basado en el deseo de obtener algo, y una entrega total al camino sin expectativas egocéntricas. La paradoja de «hacer sin buscar» es una enseñanza viva que cada una/o debe experimentar directamente.

    Os agradezco profundamente a ambas por vuestras palabras, que enriquecen la práctica compartida y nos ayudan a seguir explorando juntas/os. Que estas reflexiones sigan madurando en vosotras y que la práctica os sostenga.

    En gasshô,
    Daizan

    en respuesta a: Películas budistas #10878
    Daizan Soriano
    Superadministrador

    Sabiduría garantizada

    Título original: Erleuchtung garantiert

    Dirección y guión: Doris Dörrie

    Producción: Franz Xaver Gernstl

    Protagonistas: Uwe Ochsenknecht, Heiner Lauterbach, Anica Dobra

    País: Alemania

    Año: 2000

    Esta preciosa película llena de detalles nos conduce a través de un viaje de dos hermanos en la búsqueda de sí mismos.

    PELICULA COMPLETA (Sub. Esp)

    https://videos.files.wordpress.com/XkgZqa9E/erleuchtung-garantiert-sabidurc3ada-garantizadasubesp_std.mp4?_=1

    Reproductor de vídeo

    en respuesta a: Películas budistas #9421
    Daizan Soriano
    Superadministrador

    en respuesta a: Películas budistas #9419
    Daizan Soriano
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    en respuesta a: Películas budistas #9418
    Daizan Soriano
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    en respuesta a: Películas budistas #9417
    Daizan Soriano
    Superadministrador

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